LA RELIGIÓN ISLÁMICA
Los drusos
Los califas fatimíes acentuaron hasta tal punto el papel del iman, que llegaron a considerarse "signos fulgentes" de Alláh. El califa Al-Hakim (996-1020), yendo más lejos aún en esta interpretación, se presentó como encarnación definitiva de la divinidad, dando con ello origen al drusismo. Dejó crecer sus cabellos, vistió un hábito de lana y se mostró en público cabalgando en un asno. En todos estos signos externos vieron sus seguidores un profundo simbolismo. Uno de ellos, ad-Darazi, familiar de Al-Hakim, fue quien dio su nombre popular a la secta, no obstante haber sido condenado a muerte por los propios sectarios a causa de haber intentado suplantar a Hamza ibn Alí, portavoz oficial de Al-Hakim. El druismo debe su sistematización a Hamza. Es, en el fondo, un ismailismo extremista y audaz, que se ha mantenido independiente hasta nuestros días en el sur del Líbano; que sigue el sistema de admisión por iniciación y que practica la ayuda mutua entre sus miembros. Éstos se dividen en dos categorías: "espirituales" o iniciados en el misterio y "corporales" o profanos no iniciados.
Nusairíes
Un devoto de Hasan al-Áskari (m. 873), undécimo iman alida, conocido por ibn Nusair y residente en Siria a comienzos del siglo X, fundó un sistema religioso sincretista con elementos cristianos, paganos y musulmanes, dando origen a los musairíes. Su sistema parece haber surgido del drusismo. Para ibn Nusair, Alí era la encarnación auténtica de la divinidad ( y no al-Hakim). Desarrolló el dogma de una trinidad divina, compuesta por el "Sentido", el "Nombre" o "Velo" y la "Puerta", e impulsó una liturgia propia cuyas ceremonias tienen lugar por la noche en el domicilio particular de uno de los creyentes y a las que sólo pueden asistir los iniciados. Los musairíes toman nombres cristianos y celebran las fiestas de Navidad, Año Nuevo, Epifanía y Pentecostés, caso único entre los islamitas.
Muy afecta a los nusairíes es la secta de los Alí Ilahi, que no parece anterior al siglo XVII y diviniza también a Alí. Carece de un cuerpo de doctrina sistemático y se subdivide en numerosos grupos que mantienen secretas sus creencias entre turcos, persas y curdos, adoptando en apariencia las prácticas comunes en los lugares donde residen.
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