LA RELIGIÓN ISLÁMICA
La doctrina conciliadora Axarí
El Islam, con originalidad va acumulando elementos de las fuerzas espirituales que encuentra a su paso. De este modo, completa y perfecciona su propio acervo espiritual. Pero llega un momento en que se precisa la capitulación, en que se trata de coordinar los esfuerzos dispares para el progreso, la coherencia y la armonía del sistema religioso: en que es preciso distinguir con claridad la heterodoxia de la ortodoxia. Y surge en ese momento, comienzos del siglo X, un miembro de la escuela mutazalí, al-Áxari (m. 936), formado en Basora, su ciudad natal, y en Bagdad, quien, apartándose de su maestro Al-Jubbai (m. 915), trata de conciliar la tradición y esencia del Islam profético aprendido de ibn Hanbal, con la aplicación del método racional de los mutazilíes a los estudios teológicos, buscando un término medio exento de extremismos que pueda considerarse el camino recto, ortodoxo, aceptable por el Islam sunní.
La síntesis conciliadora de al-Áxari admite el carácter increado del Corán que le lleva a aceptar la existencia en Alláh de atributos eternos, explícitos en el libro sagrado. La libertad humana queda "determinada" por la creencia de que Dios crea el acto, y el hombre se limita a "cumplirlo", pero no la "causa". En la representación de Alláh tiende al antropomorfismo, pero considera que el sentido total de las expresiones coránicas relativas a Alláh escapa a la inteligencia humana. Aunque de espíritu conservador, al-Áxari no cae en los extremos de los literalistas.
Como los mutazilíes, aplica el Kalám, método de la teología especulativa, y la argumentación racional para hacer progresar la teología ortodoxa, pasando de la simple teología positiva de los hanbalíes a la especulación. Esto equivale a decir que aplica un método progresivo a las enseñanzas de la escuela hanbalí. En este aspecto el sistema axarí es reformista y los hanbalíes lo miran con recelo. En el aspecto jurídico, en cambio, al-Áxari sigue la escuela xafeí, ecléctica también. Se debe considerar en términos generales a al-Áxari como fundador de la teología escolástica islámica, pues preparó el camino para la conciliación entre la ortodoxia islámica y la filosofía griega.
Al equilibrio de tendencias dispares tiende, al propio tiempo, la fórmula propuesta por Al-Maturidi (m. 945), creador del sistema de compromiso llamado maturídico, partiendo del hanafí y sacándolo de su anquilosamiento. Al Maturidi, no tuvo en la evolución del pensamiento islámico, a pesar de su intento, la importancia que logró al-Áxari.
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