LA RELIGIÓN ISLÁMICA
El ayuno ( Sawm)
"¡Oh creyentes! Está escrito que seréis sometidos al ayuno como lo fueron vuestros padres, a fin de que temáis al Señor. Los días de ayuno son contados, y el que estuviera enfermo o en viaje, ayunará después un número de días igual" (Cor., 2, 179 y 180). "El mes del Ramadán, en el cual el Corán ha descendido del cielo para ser la guía, la luz de los hombres y la regla de sus deberes, es el tiempo destinado a la abstinencia... La comida y la bebida os son permitidos hasta el instante en que podáis distinguir, a la naciente luz del día, un hilo blanco de un hilo negro. Cumplid en seguida el ayuno hasta la noche; alejaos de vuestras mujeres y llenad el día con vuestras plegarias". (Cor., 2, 181 y 183)
Limosna ritual ( Zakah)
"... dad limosna; el bien que hagáis lo hallaréis cerca de Dios, que ve vuestras acciones". (Cor., 2,104) ...¡no anuléis el mérito de vuestras limosnas, con la murmuración y la iniquidad!... (Cor. 2,266). !Haced limosnas de los bienes que hayáis adquirido y de los que hemos hecho surgir de la tierra; no escojáis la peor parte de lo que tengáis para las dádivas. No ofrezcáis aquello que no quisierais recibir": (Cor., 2,191). "La limosna que hagáis y el voto que hayáis prometido, serán conocidos del cielo": (Cor., 2,273).
Peregrinación a La Meca
"Cumplid la peregrinación a La Meca, por lo menos una vez a la vida, y la visita al Templo, en honor de Dios. Si tenéis impedimento, ofreced al menos un pequeño regalo. No afeitéis vuestras cabezas hasta que las víctimas hayan llegado al lugar donde deben ser inmoladas. Quien por enfermedad u otro accidente, se viera obligado a afeitarse antes de este momento, tendrá por expiación el ayuno, la limosna o la ofrenda. Cuando ya no tenga nada que temer, aquel que emprende el peregrinaje a La Meca, ofrecerá, después de haber visitado los santos lugares, tanto como su peculio le permita. Y quien nada pueda ofrecer, ayunará tres días durante el viaje y siete después de su regreso ... La peregrinación se hará en los meses prescritos... Tomad provisiones para el viaje y sabed que la mejor provisión es la piedad... Cuando regreséis del monte Arafat, acordaos del Señor cerca del momento de Haram. Haced en seguida procesiones en los lugares donde los otros las hacen e implorad la clemencia del Señor". (Cor., 2, 192-195).
La guerra santa ( Jihad )
Un sexto precepto cabe añadir a los cinco apuntados: el de la Guerra Santa o Jihad. "Combatid por la defensa de la fe..." (Cor., 2,245). "Combatid con denuedo bajo los estandartes de Dios...".(Cor., 22,77). "Combatid a vuestros enemigos en la guerra encendida por la defensa de la religión; pero no ataquéis los primeros. Dios niega a los agresores. Matad a vuestros enemigos donde quiera que los encontréis..." (Cor., 2, 186 y 187). "Combatid... hasta que el culto divino se haya restablecido". (Cor., 2, 189). "Si morís u os matan combatiendo en la senda de Alláh, os espera su misericordia, que es mejor que las riquezas mundanas que atesoráis". (Cor., 3, 158). "No digáis que esos que han caído luchando bajo los estandartes de la ley, han muerto. Al contrario, viven aunque vosotros no los sentís". (Cor., 2, 149)
El paraíso
Mahoma promete a sus creyentes como recompensa futura, ultraterrena, el goce infinito en el Paraíso. "Aquellos que hagan oración, que sirvan y elogien al Señor, que le adoren, que ayunen, que ordenen la justicia, que prohiban el crimen y guarden los mandatos divinos, serán felices". (Cor., 9,113) ¿ En qué consistirá esta felicidad? "Estarán en posesión del Paraíso y gozarán eternamente". (Cor., 2,72), "... vivirán en los jardines donde corren los arroyos. Cuando coman las frutas que allí crecen se dirán: he aquí las frutas de que nos nutríamos en la tierra; pero de las frutas terrestres sólo tendrán la apariencia. Y encontrarán allí las mujeres purificadas, las jóvenes huríes. Y su estancia en los jardines será eterna". (Cor., 2,23), "y la paz será con ellos".(Cor., 10,10)
El infierno
"... Los que han tratado de embustes los signos del cielo y los deprecian, no entrarán en el Paraíso hasta que pase un camello por el agujero de una aguja. El infierno será su lecho, cubierto con mantas de fuego..." (Cor., 7,41-42), "y nunca podrán salir de él". (Cor., 4,120)
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